1 Rebeldes auténticos. Los Rolling Stones pueden haber sido los que se ganaron el título de "sus majestades satánicas", pero su rebeldía siempre tuvo aroma a marketing. El legendario titular "¿Dejaría que su hija se case con un Rolling Stone?" fue acuñado y difundido por Andrew Oldham, la mente comercial detrás de los Stones. AC/DC, en cambio, tuvo una carta ganadora en lo que a rebeldía se refiere: Bon Scott, su vocalista original. A los 15 años, Bon pasó nueve meses en un centro correccional, bajo cargos de robo e identidad falsa. Luego de salir de la prisión, quiso ingresar al ejército australiano pero, según el expediente de la milicia, fue rechazado por "inadaptado social". Bon murió en su ley, el 19 de febrero de 1980, por intoxicación alcohólica. Tenía 33 años. Disfuncional...
2 Un disfraz, una imagen. Además del alcohol, a Bon Scott le gustaba actuar disfrazado (fue memorable su aparición en la TV australiana, vestido de colegiala). Pero fue el guitarrista Angus Young (foto) el que supo idear el disfraz que terminaría convirtiéndolo en la encarnación icónico - espiritual de AC/DC. La semilla de su emblemático uniforme de escolar fue plantada por Margaret, su hermana, que cuando se enteró de que el juvenil violero (en aquel entonces de 18 años) había comenzado a tocar en una banda de rock, le dijo: "¡Pero si todavía sos un nene de escuela! Deberías tocar con tu uniforme". Angus, entonces, le pidió a Margaret que le confeccionara el equipo de pantalones cortos, blazer y gorrita que se convertiría en su marca registrada. Así, la tarea de establecer una imagen inconfundible, que a muchos grupos les lleva toda la vida, a AC/DC le llevó lo que Margaret Young tardó en coser un uniforme.
3 Muerte y resurrección. Cuando Bon Scott murió, AC/DC no sólo perdió a su vocalista, sino también a un frontman insuperable, a su cara visible y a su principal letrista. Y en un momento clave, un año después de haber lanzado el que, hasta ese entonces, había sido el álbum más brillante de la banda: Highway to Hell. En aquel momento, AC/DC consideró tirar la toalla. Pero tanta energía no reconoce el stop y, luego de considerar que el fallecido vocalista hubiera querido continuar, AC/DC encontró un reemplazante para Bon en la persona de Brian Johnson. La resurrección fue espectacular: el primer álbum con Johnson a la voz, Back in black, cuyo elocuente título hablaba tanto de regreso como de luto, se convirtió en el best seller de AC/DC. Y, probablemente, en el contenedor de clásicos más perfecto de la historia del rock.
4 La vanguardia de lo clásico. ¿Habrá alguna banda que tenga yeites tan sabrosos, tan irresistibles como los de AC/DC? ¿Habrá algún tándem guitarrístico tan brujo como el de Angus y Malcolm Young? Lo cierto es que AC/DC supo retomar como nadie la herencia del rock and roll negro y electrizarlo con un ataque sucio que bien podría ponerlos en el puesto de la vanguardia punk. Es que tres años antes de esa explosión de 1977, AC/DC ya reivindicaba la actitud musical de volver a lo simple ante el barroquismo del rock sinfónico - progresivo y ante lo dinosáuricas que se habían vuelto bandas originalmente crudas como Led Zeppelin y Deep Purple. Desde su primer álbum, TNT (1975), hasta hoy (y a pesar del cambio de vocalistas), AC/DC logró sostener la meta más difícil del mundo del rock: dominar una fórmula inconfundible, que permanece inalterable al paso de los años. Y que nunca aburre. Ni falla.
5 El tren sigue rodando. La historia de AC/DC tuvo altibajos. El peor quizá coincidió con el lanzamiento de Flick of the switch (1983), un álbum desencantado y anémico, que coincidió con el peor momento personal de la banda. Pero la medalla de clásico se la merece el que puede capear la tormenta, y si hay algo que AC/DC aún tiene es vigencia. ¿Pruebas? Su esperadísimo nuevo álbum, Black ice, será editado el 21 de octubre, y el primer single, Rock 'n' roll train, ya en rotación, muestra que hay electricidad para rato. Además, también acaba de editarse No bull: The director’s cut, un DVD que registra el show que AC/DC dio en la plaza de toros de Las Ventas, Madrid, el 10 de julio de 1996. Y, como si eso fuera poco, la anticipación por el lanzamiento de Black Ice ha hecho que en Australia, el país que vio nacer a AC/DC, seis de sus discos subieran al top 50 la semana pasada. En fin, para que disfruten aquellos que están en el rock. Una vez más.
(Publicado hoy en La Voz del Interior)